miércoles 17 de diciembre de 2008

Jardín Italiano segunda parte




El jardín Italiano y la influneci auqe recibió de Inglaterra, y Francia


En el Renacimiento se revivieron los conocimientos y cánones de perfección en las artes y las letras, las ciencias y las técnicas, que se abandonaran en las épocas pasadas. El humanismo inicia su camino y se difunden esas ideas gracias a la imprenta; se propugna la libertad del individuo y su participación en la cultura, la exaltación de la sencillez, el equilibrio de las proporciones clásicas, y el rechazo al despotismo de la Edad Media.


La vuelta al mundo clásico hace que la arquitectura penetre en el jardín. Se abren perspectivas geométricas, se sitúan fuentes con juegos de agua, escalinatas, estatuas y grutas artificiales, haciendo del jardín un elemento racional. Las flores escasean en favor de otros vegetales como el boj y el mirto, que son tallados con variadas formas. Estas expresiones quedaron identificadas en lo que se denomino "estilo italiano" de los siglos XVI y XVII, extendido a toda Europa, y cuya representación la ostentan los jardines de Villa Madama y Beldevere, de Rafael y Bramante.



El jardín italiano predominó durante un largo periodo de tiempo, hasta que un arquitecto francés llamando Le Notre comenzó a imponer una nueva concepción de jardín, que después sería denominado como "jardín francés" y que se impuso rápidamente. Le Notre toma en esencia las líneas maestras del jardín italiano, pero abre espacios, crea amplias perspectivas sin elementos que las interrumpa, hace predominar los planos de agua y estiliza parterres con formas geométricas muy acusadas. Ejemplo de este estilo fueron gratuit divx las residencias de los reyes franceses de Versalles, Marly y Saint Cloud. En España, los jardines de la época creados por jardineros franceses, fueron desvirtuados en su pureza de estilo debido a restricciones impuestas por los reyes españoles; resultando perspectivas menos abiertas y más íntimas, a base de setos, patios y celosías. Ejemplo de estos estilos son Aranjuez y La Granja de San Ildefonso, que mezcla elementos italianos y franceses más bien barrocos.



Inglaterra no adoptó la influyente moda del jardín francés, que sí hicieron Austria, Alemania y España. En el siglo XVIII, el arquitecto y pintor William Kent comenzó a proyectar jardines que se basaban en conceptos muy diferentes, wallpaper retornando a las formas naturales, donde la fantasía y la sensibilidad melancólica llegaba a ser extrema, en una especie de anticipación del Romanticismo. Las atractivas composiciones de Kent incorporaba masas boscosas, grutas, parterres rebosantes de flores, colinas artificiales y juegos de sombras, todo ello en aparente anarquía. Ejemplos de este estilo son los jardines de Carlton y Chiswick.
Durante los siglos XIX y XX, el jardín ingles fue imitado por toda la Europa romántica, pero conforme concluía el siglo se fueron perdiendo su base y degenerando en su empleo, hasta el extremo de que las creaciones terminaron siendo aberraciones, donde circunstancias tales como la disposición del terreno no se tenían en cuenta, a pesar de que era éste un elemento fundamental en un jardín paisajista.



Tras la degeneración del estilo inglés comenzaron a instaurarse determinadas modas y técnicas, que se iniciaron en el Jardín Botánico de Kew para la protección de especies exóticas, como eran estufas e invernaderos -actualmente el Jardín de Kew, fundado en 1759, conserva la mayor colección de plantas vivas del mundo-.
En telecharger nero España, el modernismo irrumpe en Cataluña a finales del siglo XIX, principalmente por la presencia del genial arquitecto Gaudí.
Otra práctica era la "mosaicultura", que consistía en la formación de dibujos que posteriormente se coloreaban con plantas y flores de maceta, tal como la creación de relojes u otros variados diseños, y que se iban reemplazando conforme se deterioraban o perdían la flor. Durante este periodo proliferaron lagos, cascadas, grutas, senderos serpenteantes, piedras agujereadas y pérgolas. Algunos ejemplos los podemos contemplar en Madrid - España, en la Fuente del Berro, Parque del Oeste y Jardines de Cecilio Rodríguez.

El modernismo que irrumpe a finales del siglo XIX en España, lo hace exclusivamente en Cataluña, principalmente por la presencia del genial arquitecto Gaudí, que dejó una muestra de esa concepción de jardín en el Parque Güell de Barcelona.